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El Salvador subió tres escalones en su calificación de riesgo en 2024, ¿podrá tener pronto una nueva alza?

El analista de soberanos de Moody´s, Jaime Reusche, explica que El Salvador, que subió tres escalones en su calificación el año pasado, la tendrá más difícil para subir su nota, ya que tiene poco espacio fiscal por el alto costo de los intereses de la deuda.

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El Salvador subió en 2024 tres escalones en su calificación crediticia. Empezó el año en Caa3 y terminó en B3 de parte de Moody’s, pero seguir escalando en las notas no será tarea fácil, explica Jaime Reusche, vicepresidente de Riesgo Soberano de la calificadora. “El Salvador ha aumentado su calificación de manera bastante sorprendente… ya habiendo subido tanto en la escala de calificaciones, los futuros aumentos van a ser bastante más graduales porque cada peldaño cuesta más subirlo y ahora se viene lo duro”, dice y agrega que “es improbable que veamos aumentos tan rápidos”.

Principalmente, porque a pesar de que El Salvador ha mejorado, tiene aún una gran limitante fiscal y es la alta carga de los intereses de la deuda. Hacienda pagó el año pasado $1,382.9 millones en intereses de la deuda interna y externa. 

Esa carga “le resta mucho espacio fiscal al país.  Gastar tanto en intereses implica menor gasto en cosas más productivas, por ejemplo, gasto de inversión, gasto en salud, gasto en educación”, recalca Reusche, que explica que ese pago en intereses subió un 11% el año pasado; sin contar los intereses por los Certificados de Financiamiento de Transición (CFT) que están suspendidos. “Cuando esos vuelvan a entrar, también le va a restringir más espacio fiscal al Estado”, puntualizó. 

Aunque Reusche matiza y explica que el gobierno “ha sido muy prudente” con el inicio de la consolidación fiscal antes de 2027, por lo que el país tendrá dos años para adecuarse a esos pagos.

Esta consolidación implica tomar medidas para reducir el déficit y la deuda pública. Para  Reusche ya se están viendo señales en ese sentido, como la reducción en el gasto.

“Estamos a la expectativa sobre lo que está pasando en la parte fiscal, en los gastos, en este ajuste fiscal, en este proceso de consolidación y a la expectativa de las nuevas metas bajo el programa del Fondo Monetario Internacional que muy probablemente vamos a tener una mejor información mañana”, señala este martes.

¿Cuál será la forma de consolidación fiscal? “Vamos a ver un cierto nivel de consolidación pasiva este año porque esperaríamos que el gasto en remuneraciones se va a reducir un poco debido a que hubieron bastantes liquidaciones el año pasado y hemos visto los esfuerzos de controlar el gasto en bienes y servicios del gobierno, desde el año pasado que muy probablemente van a continuar este año”; además, agrega que “el IVA está creciendo a tasas relativamente saludables en torno al 8% y eso nos dice que no hay necesidad de tomar medidas por el lado del ingreso muy draconianas para poder cumplir con las metas fiscales”.

Medidas
 

Para el analista los puntos que ayudaron a El Salvador a incrementar su calificación fueron en primer lugar, las operaciones de reperfilamiento de la deuda externa u operaciones de manejo de pasivos.

“Esto tuvo un efecto bastante importante en reducir el riesgo de pago y en mejorar el perfil de amortizaciones del país, además la deuda se extendió en cuanto al plazo y eso le resta bastante presión al país”.

En segundo lugar, fue volver a los mercados internacionales para hacer estas recompras: “fue bastante importante porque las economías dolarizadas tienen esa necesidad de poder acceder a los mercados porque necesitan distintas opciones de financiamiento”, explica. 

Y en tercer lugar, otra operación de manejo de pasivos que tuvo que ver con el reperfilamiento de la deuda de corto plazo en el mercado local. Es decir pasar la deuda de LETES y CETES a mediano plazo y largo plazo, que también quita presión al  corto plazo, dice.

Las claves importantes para lo que viene, señala,  son continuar con el proceso de consolidación fiscal,  para que la deuda y la carga de la deuda empiecen a bajar; contar con el acuerdo con el Fondo Monetario y así poder acceder a deuda más barata “de tal manera que los costos de esa deuda, los intereses, empiecen a reducirse”, puntualiza.

“Hay que aprovechar también el hecho de que los mercados están viendo a El Salvador con mejores ojos, el riesgo país ha bajado significativamente lo cual dice que si es que este proceso de consolidación fiscal se cumple y si es que se cumplen las metas con el FMI, el mercado podría recompensar al país otorgándole aún menores tasas de financiamiento en los mercados externos”, asegura.

¿Qué viene?

Con el acuerdo con el FMI, que se espera apruebe el directorio, los desembolsos podrían empezar antes de mediados de este año y ahí dependerá de la estrategia del gobierno con estos fondos.
Asimismo, el acuerdo con el FMI será un gran paso en materia de transparencia, porque “va a haber un ente independiente que va a revisar periódicamente las cuentas fiscales y que también va a poder opinar no solo sobre el manejo fiscal, sino también sobre temas como, por ejemplo, contabilizar las obligaciones con los fondos de pensión”. 
Según Reusche, ahora tendrán que evaluar las acciones en cuanto al desempeño fiscal al contar con todos los detalles del acuerdo con el FMI.
 

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