
Investigaciones recientes destacan los efectos que genera en la reducción del envejecimiento celular.
Entre las diversas sustancias naturales estudiadas por su impacto en la salud, la luteolina ganó popularidad por su potencial para retrasar el envejecimiento y actuar sobre enfermedades neurodegenerativas como la demencia.
Se trata de un flavonoide presente en alimentos comunes como el apio, el perejil y el brócoli, que demostró tener efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Estas propiedades lo convierten en un compuesto más que clave para combatir el daño celular asociado con el paso del tiempo y el desarrollo de trastornos neurológicos.
Según comentó el medio Daily Mail, el envejecimiento celular está vinculado al estrés oxidativo y la inflamación crónica, dos procesos que contribuyen a la degeneración de tejidos y órganos.
Por su parte, la luteolina neutraliza los radicales libres y reduce la inflamación sistémica, lo que protege las células del deterioro prematuro.
Además, su capacidad para modular la actividad del gen p16INK4A, responsable del envejecimiento celular, sugiere que podría ralentizar los efectos del envejecimiento a nivel molecular.
Un estudio publicado en la revista Antioxidants analizó la relación entre la luteolina y el encanecimiento prematuro. En pruebas realizadas en ratones, la aplicación de este flavonoide ayudó a preservar la pigmentación capilar, por lo que evitó la pérdida de melanina. Aunque aún se requieren estudios en humanos, estos hallazgos sugieren que podría retardar algunos signos visibles del envejecimiento.
Cabe destacar que los efectos de la luteolina en la salud cerebral fueron objeto de diversas investigaciones. Su acción antiinflamatoria puede ayudar a proteger las neuronas del daño progresivo que caracteriza enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson.
Al reducir el estrés oxidativo y modular la neuroinflamación, este compuesto podría contribuir a la preservación de la función cognitiva con el paso de los años. Si bien se encuentra de manera natural en la alimentación diaria, algunos suplementos la incluyen en dosis más concentradas.
Sin embargo, su consumo en exceso podría tener efectos adversos, como la interferencia con hormonas y la posible alteración de mecanismos celulares clave. Es fundamental consultar a un especialista antes de incorporar suplementos de luteolina en la dieta.
Mensaje de response para boletines
Comentarios